Por estos días la acción en el canódromo de Hollywood está bastante tranquila, y claramente fuera de primacía.
En el primer piso, dedicados apostadores se concentran en las carreras televisadas en vivo, callando a cualquiera que los distraiga. En el salón de naipes, en el piso superior, se oye el susurro de conversaciones y el ruido de las fichas de póker.
Pero este verano, el silencio de los amplios espacios vacíos en el grandstand darán paso a las máquinas tragamonedas, algo que marcará el cambio más grande en el ambiente de juego del estado, desde la Lotería.
Y a diferencia de los perros que requieren alimento diario, las máquinas de juego podrían cambiar para siempre las carreras de galgos, una de las formas legales más antiguas de jugar apostando. Las totalizadoras del estado datan de 1920.
''No lo vas a reconocer cuando terminemos'', manifestó Dan Adkins, gerente general de la pista de carreras de perros de Hollywood y uno de los principales proponentes del referendo estatal del 2004 que trajo las máquinas de juego.
Las carreras de galgos comenzaron a perder clientes cuando la Lotería de la Florida se introdujo hace 18 años y desde hace tiempo son blanco de protestas de activistas de derechos animales. Así que cuando la pista de Hollywood se convierta en la primera con máquinas de juego, las carreras de perro podrían perder más clientes.
Eso sería bueno para las carreras, comentó Adkins, que prevé un tiempo cuando las pistas más pequeñas en el resto del estado funcionen principalmente como salas de juegos de naipes y de apuestas que combinen las carreras de perros con las máquinas de juegos.
Actualmente sólo las cuatro totalizadoras de Broward pueden tener estas máquinas.
Los votantes a nivel estatal aprobaron una enmienda constitucional en el 2004 que dio a los votantes locales en los condados de Broward y Miami-Dade la opción de aprobar las máquinas de juego en las pistas totalizadoras. Las máquinas se aprobaron en Broward pero no en Miami-Dade.
La Legislatura acordó las regulaciones y una tasa de impuestos en una sesión especial este mes, y pocos días después que el proyecto de ley se envió al gobernador para su firma, Adkins y otros propietarios de totalizadoras en Broward comenzaron las renovaciones. Esperan comenzar las operaciones a mediados del verano.
En la pista de Hollywood, gran parte del primer piso del edificio está cerrado para que los trabajadores puedan arreglar el techo y comenzar los trabajos eléctricos para las máquinas tragamonedas. El departamento de carpintería ya comenzó a construir las bases de barniz negro para las máquinas; las tienen acumuladas en secciones del grandstand.
Y en señal de que ya están reduciendo su conexión con los galgos, la pista de Hollywood ahora tiene el nombre de ``Mardi Gras Racetrack and Gaming center''.
''No quiero que el deporte muera'', dijo Adkins. ``Pero quiero que se administre de forma más profesional. Tenemos aquí una oportunidad. Queremos poner un nuevo rostro a las carreras de perros''.
Para algunos criadores y propietarios de galgos esas palabras les hacen temer que podrían quedarse sin negocio.
Otra presión sobre las carreras de perros es el creciente activismo de grupos de derechos de animales que quieren prohibir el deporte.